Terapia de agua para suculentas

Descubre qué es la terapia de agua para suculentas, para qué sirve, en qué casos aplicarla y cómo llevarla a cabo.

En este artículo te hablaremos sobre la famosa y controvertida “terapia de agua”. Te explicaremos qué es, para qué sirve, en qué casos se puede recurrir a ella y, obviamente, cómo realizar una terapia de agua exitosa.

¿Qué es la terapia del agua?

La terapia de agua es una práctica que consiste en retirar el sustrato de una suculenta y sumergir las raíces directamente en agua por un cierto periodo de tiempo, el cual puede variar desde un día hasta varias semanas.

Esta práctica se ha hecho muy popular en redes sociales. Tal vez te has encontrado en la red con fotografías de suculenta con sus raíces sumergidas en agua y te preguntes por qué lo hacen y cómo las suculentas soportan esto. En este artículo te lo explicaremos todo.

Vale la pena aclarar que la “terapia de agua” no debe confundirse con la “reproducción o propagación en agua”. Si quieres aprender cómo multiplicar tu colección de suculentas en agua no olvides leer este artículo.

¿Para qué sirve?

Esta terapia sirve para rehidratar suculentas de manera rápida. No es un método de riego, ni algo que se deba realizar frecuentemente en una planta. La terapia de agua suele usarse en casos muy específicos, de los que te hablaremos en detalle a continuación.

La idea es poner las raíces de la planta en contacto directo con agua para que se hidraten en profundidad. El efecto que se consigue así no es el mismo que al regar la planta como se hace normalmente. 

En ocasiones, las suculentas que han sido privadas de agua por largos periodos de tiempo o expuestas a temperaturas extremas tienen problemas para absorber agua. No importa cuánto reguemos, simplemente parece que no se hidratan y podemos, en nuestra desesperación, regar en demasía ocasionando la pudrición de sus raíces sin obtener el objetivo esperado que no es más que la planta logre hidratarse.

En esta práctica se retira el el sustrato porque, contrario a lo que suele creerse, no es únicamente el exceso de agua el causante de la pudrición en las suculentas. Usualmente las raíces de una suculenta se pudren debido a las bacterias y hongos presentes en el sustrato que proliferan con el exceso de humedad, no al agua en sí misma. 

Parece ser que las suculentas puestas solamente en agua (sin sustrato) no se pudren porque las bacterias, hongos y patógenos presentes en el sustrato no están presentes en el agua. Por ello es posible enraizar y propagar suculentas en agua de manera efectiva y, en ocasiones, más rápida que la manera tradicional.

Ahora, el proceso de retirar el sustrato, poner la suculenta en agua y plantar de nuevo puede ser estresante para la planta y causar daños en las raíces, por esto solo es recomendable realizar la terapia de agua en casos muy específicos.

¿En qué casos podríamos recurrir a la Terapia de agua?

Como explicamos anteriormente, el propósito de la terapia es rehidratar rápidamente una suculenta. Lo ideal sería no tener que recurrir nunca a esta terapia. 

Si realizamos un riego adecuado, como el que te explicamos en este artículo y si tenemos un sustrato adecuado, seguramente no tendremos que realizar la terapia de agua. Sin embargo, hay dos escenarios en los que probablemente tengas que recurrir a ella:

1. Para plantas que llegan por correo

Cada vez es más popular comprar suculentas de lugares lejanos y que son enviadas por correo. Existen muchas tiendas de plantas que realizan envíos internacionales en los que las plantas pueden pasar hasta varias semanas siendo transportadas sin agua ni luz.

Debido a esto, las suculentas se estresan y se deshidratan durante el viaje. De ahí que algunas personas que compran plantas de esta forma, especialmente quienes las adquieren a “raíz desnuda” (es decir, plantas que vienen sin sustrato, con las raíces expuestas), decidan realizar la terapia de agua por unos días antes de plantar las suculentas en su hogar definitivo.

2. En casos de deshidratación extrema

Por lo general, una suculenta presenta claros signos de deshidratación cuando tiene sus hojas opacas, hojas blandas, hojas arrugadas, tallos y hojas apuntando hacia el suelo. (Recuerda que tenemos un artículo sobre cómo identificar el exceso o falta de agua).

La terapia de agua es muy popular para salvar suculentas deshidratadas, estresadas y quemadas. Esto puede suceder por falta de riego, o por oleadas repentinas de calor o por, simplemente, exponer a una suculenta a condiciones a las cuales no está adaptada.

Este método servirá para hidratar la planta, pero vale la pena aclarar que en los casos en los que las cicatrices son provocadas por quemaduras solares no se curarán con la terapia. Hay que esperar a que la planta se recupere con el tiempo o a que renueve sus hojas. Te recomendamos que leas este artículo para saber cómo prevenir quemaduras solares en tus suculentas.

A nosotros nos ha funcionado muy bien la terapia de agua y solo recurrimos a ella cuando es estrictamente necesario. Es decir, cuando vemos que una planta no se hidrata tras varios riegos debido a un estrés prolongado y, en consecuencia, su aspecto empeora cada vez más. A continuación, te explicaremos cómo realizar el proceso.

¿Cómo se realiza?

1. Deja secar el sustrato de tu planta

Debes empezar este proceso con una planta “a raíz desnuda” o con el sustrato completamente seco.

2. Retira el sustrato

Saca tu suculenta de su contenedor y retira el sustrato. Lo ideal sería retirar el sustrato por completo, pero esto, en ocasiones, puede ser muy difícil. Intenta Retirar poco a poco y con delicadeza la mayor cantidad de sustrato posible hasta que las raíces de la planta queden expuestas por completo.

3. Pon las raíces en contacto con agua

Coloca tu suculenta en un recipiente o contenedor de manera que puedas cubrir las raíces con agua dejando el resto de la planta fuera seca. Te aconsejamos que utilices un recipiente de cristal o transparente que te permita ver la planta.

Debido a que las raíces disfrutan de la oscuridad, tal vez prefiera utilizar contenedores oscuros. En nuestra experiencia los de cristal marrón funcionan muy bien.

Intenta que el tamaño del recipiente sea acorde a la planta. Lo ideal sería que las hojas de la suculenta queden apoyadas sobre el borde del contenedor y el tallo y raíces suspendidas, así podrás controlar que, tan solo, las raíces queden en contacto con el agua.

¿Qué agua usar?

Sabemos que probablemente te estás haciendo esta pregunta. Puedes usar agua de lluvia, agua potable con un ph estable, agua destilada o, si no tienes otra opción, agua del grifo. En lo posible utiliza agua potable, agua que tú beberías.

4. Deja actuar la terapia y observa

Durante el tiempo de la terapia deberás controlar el nivel de agua para que las raíces siempre estén en contacto y garantizar que el agua esté limpia, por lo cual tal vez debas cambiarla con cierta periodicidad.

Saca la suculenta del agua cuando notes que se ha beneficiado de la terapia. ¿Cómo saberlo? Deberá verse hidratada, llena, brillante y saludable. También es normal empezar a ver la aparición de nuevo crecimiento y crecimiento de raíces bajo el agua.

El tiempo en el que esto ocurre dependerá de qué tan deshidratada se encontraba la suculenta al empezar. Algunas personas solo las dejan 24 horas, otras hasta 72, otras una semana entera. Nosotros hemos dejado una suculenta hasta dos semanas. No hay un tiempo estándar para este proceso, deberás saber interpretar el aspecto de tu planta para dejarla un poco más de tiempo en terapia o para sacarla.

Durante este proceso no es normal que la planta tome un color amarillo, marrón o negro, que tenga un aspecto más débil, que pierda hojas y que se vea traslúcida. Todas esas son señales de exceso de agua y posible pudrición. Si observas alguna de estas señales saca inmediatamente tu suculenta del agua.

5. Plantar de nuevo

Una vez tu planta se haya beneficiado de la terapia de agua es momento de ponerla de nuevo en sustrato. Sácala del agua, deja que las raíces escurran el exceso de agua y plántala en un sustrato completamente seco. 

Te recomendamos esperar como mínimo tres días antes de iniciar los riegos. Las raíces al ser manipulada sufren heridas que con el exceso de humedad en el el sustrato pueden dar lugar a una pudrición. 

Simplemente espera unos días tras plantarla antes de retomar los riegos. Esto no hará daño a tu suculenta, ya que estará muy bien hidratada tras la terapia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la suculenta no se pudre en agua?

Muchas personas se asustan cuando ven suculentas en agua porque estas plantas son muy sensibles al exceso de riego y propensas a la pudrición de raíces. Sin embargo, la pudrición no es causada por el agua en sí misma, sino por la presencia de bacterias y patógenos en el sustrato que se multiplican con el exceso de humedad. Debido a esto, las suculentas que se encuentran en agua limpia no se pudren.

¿La terapia de agua y la propagación son lo mismo?

No, no son lo mismo. La terapia de agua y la propagación en agua tienen propósitos diferentes. La idea tras la terapia es hidratar rápidamente una suculenta, mientras de que el propósito de la propagación es enraizar una hoja o esqueje para multiplicar una especie.

Si quieres aprender más sobre propagación te recomendamos leer nuestro artículo sobre propagación por hoja y propagación en agua. También, si te interesa ampliar tu colección de suculentas no olvides leer este artículo.

¿Se puede usar como una forma de riego?

No. La terapia no es una forma de riego y no se debe abusar de ella. Las raíces de las plantas se maltratan cada vez que son manipuladas, al sacarlas del sustrato, ponerlas en agua y de nuevo en sustrato sufren daños. Si esto ocurre regularmente pueden ser más susceptibles a la pudrición.

Te recomendamos leer nuestro artículo sobre riego. Con un correcto riego tal vez nunca tengas que recurrir a la terapia de agua.

¿Se puede sumergir toda la planta? 

Sí y no. Hay quienes sumergen toda la planta en agua por algunos minutos y la plantan de nuevo, pero nosotros no lo recomendamos.

En realidad la suculenta absorbe humedad por las raíces, así que lo lógico es solo poner solo las raíces en contacto el agua. Además, el agua estancada entre las hojas durante mucho tiempo y en lugares cerrados puede dar lugar a una pudrición localizada.

Algunas suculentas tardan hasta varias semanas en hidratarse, con una “zambullida” de minutos no tienen el tiempo suficiente para absorber el agua necesaria. En Atípicas recomendamos poner sólo en contacto las raíces, ya que así es como nos ha funcionado. 

¿Puedo dejar mis suculentas viviendo en agua para siempre?

No. Las suculentas además de agua necesitan nutrientes para vivir y lo nutrientes se encuentran en el sustrato. Si dejas tu suculenta solo en agua notarás que con el tiempo empieza a morir por la deficiencia de nutrientes.

De hecho, los nutrientes en el sustrato se agotan con el tiempo y es necesario renovarlos cambiando el sustrato o fertilizando. Te recomendamos que leas nuestros artículos de fertilización casera con té de plátano y cáscara de huevo.

Algunas personas sí realizan cultivos hidropónicos de suculentas utilizando soluciones de nutrientes en el agua. Puedes indagar más al respecto.

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