Cómo reproducir la Sansevieria trifasciata o «Lengua de suegra»

Descubre cómo reproducir la Sansevieria trifasciata o "Lengua de suegra". Te mostramos 3 métodos muy sencillos para propagarla con éxito.
Cómo reproducir la Sansevieria trifasciata

En este artículo te contábamos cómo cuidar la Sanseviera trifasciata, también conocida como Lengua de suegra, así como los beneficios que supone tener esta planta en casa.

En este artículo te explicaremos tres formas muy sencillas para reproducir esta especie suculenta. Es importante destacar que estos consejos de reproducción aplican tanto para la Sansevieria trifasciata laurentii, como para la Sansevieria trifasciata hahnii, Sansevieria trifasciata argentea y Sansevieria trifasciata variegata

Si vives en el hemisferio norte o sur lo ideal es iniciar la reproducción a inicios de primavera o verano. Y, si vives en el trópico, puedes realizar la reproducción en cualquier momento.

Cómo reproducir la Sansevieria trifasciata o «Lengua de suegra»

A continuación, tres métodos para saber cómo reproducir la Sanseviera trifasciata o lengua de suegra:

1. División de rizoma

La Sansevieria crece a partir de un órgano llamado rizoma. Un rizoma es un tallo subterráneo y tuberculoso cuya finalidad es la reserva de nutrientes. Este órgano, que crece de forma horizontal en el terreno, emite raíces y brotes nuevos.

Para dividir la lengua de suegra hay que dividir el rizoma. Te lo explicamos paso a paso:

  1. Identifica el rizoma: Retira el sustrato de la base de tu planta. Si es pequeña tal vez te convenga desenterrarla por completo para tener una buena vista del rizoma.

Una vez lo identifiques fíjate en la forma que crece. Debes localizar hojas que puedas separar del rizoma y, en lo posible, que tengan ya sus propias raíces. Así tendrás plantas independientes.

  1. Corta: Toma un cuchillo, navaja o tijeras afilados, desinfectados con alcohol y procede a separar las plantas.

Debes hacer un corte limpio en el rizoma que separe las hojas de la Sansevieria con al menos una raíz.

Puedes separar la planta el número de veces que lo permita según su tamaño.

  1. Deja cicatrizar: Al cortar harás unas heridas en las plantas, tanto en la Sansevieria  madre como en la que separas. Allí pueden aparecer hongos, infecciones y se puede iniciar la pudrición de la planta. Para prevenir daños te recomendamos:
  • Aplicar un poco de canela o azufre en polvo en las heridas.
  • Puedes optar por no plantar hasta que no cicatrice la herida.
  • Si plantas el mismo día del corte no riegues, espera como mínimo una semana antes de iniciar los riegos.
  1. Planta: Planta la nueva Sansevieria de manera que el rizoma quede completamente enterrado. Usa sustrato apto para plantas suculentas (aquí tienes 7 recetas caseras) y preferiblemente en un contenedor con drenaje.

Realizando este tipo de propagación tendrás plantas exactamente iguales a la planta madre una vez propagadas. Si aún no has leído nuestro artículo sobre los cuidados y beneficios de la Sansevieria trifasciata “Lengua de suegra”, te recomendamos que lo hagas.

Cuando tu planta dividida crezca lo suficiente podrás dividirla de nuevo y así ampliar tener muchas plantas Sansevierias en casa.

2. Esqueje de hoja 

Debes saber que, por ejemplo, en caso de reproducir una Sansevieria trifasciata ‘Laurentii’ por este método, no obtendrás una planta exactamente igual.

Las nuevas plantas serán completamente verdes, no tendrán las franjas amarillas en los laterales. Esto sucede porque estas especies combinan dos tipos de tejido y únicamente la parte verde, la que contiene clorofila, es capaz de producir la nueva planta.

Si quieres aprender más sobre los colores y pigmentación en plantas suculentas te recomendamos leer este artículo sobre cómo cambiar el color de tus suculentas.

Si quieres conseguir Sansevierias con las bandas amarillas te recomendamos seguir el método de propagación por división de rizoma del que hemos hablado anteriormente. En caso de que tu objetivo sea reproducir más cantidad y con mayor rapidez, te recomendamos el método por esqueje de hoja. 

De nuevo, te explicamos el proceso paso a paso:

  1. Escoge la hoja

Debes elegir hojas de buen tamaño, saludables y llenas. Te recomendamos regar la planta un par de días antes de iniciar la reproducción, así la planta tiene tiempo suficiente para llenarse de reservas de agua.

  1. Separa la hoja

Separa la hoja seleccionada de la planta madre. Para esto toma un cuchillo, navaja o tijera, desinfectada con alcohol y corta lo más cerca a la base de la planta posible.

En este punto, puedes optar por reproducir la hoja tal cual la separas o dividir la hoja en varios trozos para producir más plantas.

  1. Divide la hoja en varias partes

Utiliza la misma herramienta previamente desinfectada y corta la hoja de forma horizontal aproximadamente cada 10 centímetros. Debes tener presente la forma original de la hoja. Las raíces e hijuelos se producirán desde la parte baja de la hoja, si inviertes el orden no lograrás tener éxito.

Para que no te suceda esto de damos 3 consejos muy sencillos:

  • Marca cuál es la parte baja de tu esqueje haciendo una pequeña mueca con una tijera o cuchillo.
  • Marca el orden de la hoja con un rotulador. Esto no afectará de manera negativa la reproducción y así evitas errores.
  • No cortes la planta simplemente de forma horizontal. Puedes realizar cada esqueje mediante dos cortes en diagonal, imitando la forma natural de la punta de la hoja. Esta forma es muy efectiva y más estética.
  1. Deja cicatrizar

Después de tener las hojas o cortes de hoja seleccionados ubícalos sobre una superficie absorbente como, por ejemplo, un papel de cocina, paño o papel periódico y déjalas cicatrizar.

  1. Planta y riega

Una vez cicatrizados los esquejes los puedes plantar. Prepara una maceta con drenaje llena de sustrato apto para suculentas.

Clava las hojas o cortes de hoja. Recuerda que debes conservar el orden natural de la planta y enterrar siempre la parte baja. No debes enterrarlo mucho, con unos centímetros basta. Lo suficiente para que el esqueje se mantenga en posición vertical.

Ubica tus esquejes en un lugar donde reciban varias horas de luz indirecta al día.

Riega con regularidad. El sustrato debe mantener un poco de humedad para estimular el crecimiento de raíces e hijuelos, pero no debe estar empapado o se pudrirán los cortes.

Ten mucha paciencia porque este proceso puede tardar meses. Continúa los riegos con dedicación y de vez en cuando puedes revisar los esquejes para ver si están brotando raíces. 

Los esquejes tras crear nuevas raíces darán lugar a hijuelos. En ese punto no es necesario conservar tanta humedad, puedes seguir la regla de esperar sólo hasta que el sustrato se seque por completo para regar.

3. Reproducción en agua

Para reproducir en agua debes seguir todos los pasos de método anterior: Escoge la hoja, separa la hoja, divide la hoja en varias partes y deja cicatrizar. Hasta ahí los pasos son exactamente los mismos.

La reproducción en agua se realiza para acelerar el proceso de enraizamiento de la planta. Además, por lo general suele ser más efectiva porque se mantiene la humedad.

Si quieres aprender a reproducir otras suculentas en agua te recomendamos que leas este artículo sobre reproducción de suculentas en agua.

Entonces, después de tener tus esquejes cicatrizados sigue los siguientes pasos:

  • Toma un recipiente transparente, preferiblemente de cristal. Esto es para que puedas observar fácilmente la evolución de los esquejes. Con un contenedor así podrás ver el crecimiento de las raíces y revisar si el agua sigue apta para continuar con la reproducción o debes cambiarla.
  • Ubica tus esquejes dentro del recipiente en posición vertical recordando mantener el orden natural de la hoja y pon agua hasta que cubra dos o tres centímetros de la base.
  • Usa agua potable, puede ser filtrada o no.
  • Deberás ajustar el nivel del agua para que los esquejes siempre estén en contacto y revisar que siempre esté cristalina. Cambia el agua con cierta regularidad o cada vez que no esté cristalina.
  • Cuando tus esquejes tengan varias raíces o, incluso, una nueva planta creciendo, es momento de pasarlo a sustrato (cuándo pasar una suculenta de agua a sustrato)
  • Planta los esquejes en sustrato adecuado para suculentas y cuídalos como harías con una Sansevieria adulta. 

Como puedes ver, reproducir una Sansevieria trifasciata es un proceso lento con el que debes tener paciencia pero si sigues estos consejos podrás tener en unos meses tu planta perfectamente reproducida y disfrutar de ella, así como de los beneficios de tenerla.

¿Has utilizado alguno de estos métodos? ¿Cuál te ha funcionado mejor?

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