Rhipsalis cereuscula: cuidados y reproducción

Descubre las características y nuestras recomendaciones, trucos y consejos para saber sobre los cuidados y la reproducción de la Rhipsalis cereuscula.
Cómo cuidar Rhipsalis cereuscula

Si has utilizado todos los recursos de los que te hemos hablado para saber cómo identificar especies de suculentas te ayudamos con este artículo donde te vamos a hablar sobre la Rhipsalis cereuscula.

La Rhipsalis cereuscula es originaria de las selvas tropicales de Brasil. Es un cactus epífito, es decir, que crece sobre otro vegetal u objeto utilizándolo tan sólo como soporte sin parasitar nutricionalmente. 

Por lo general, alcanza poco más de medio metro de largo. Forma pequeños tallos verdes claros coronados con racimos de pequeñas articulaciones.

Esta especie es un cactus de jungla que, como curiosidad, pertenece al 10% de la familia de las cactáceas que no vive en ambientes áridos.

Iluminación

Originalmente, la Rhipsalis cereuscula crece pegada a árboles o rocas lo que las protege de la luz directa del sol. De ahí que no se recomiende la exposición directa del sol, especialmente, en las horas centrales del día o podría sufrir quemaduras. Lo recomendables es ubicarla en un lugar con luz indirecta, filtrada o suave. Luz suave de mañana o tarde es ideal.

Debido a que no tiene altos requerimientos de iluminación es una planta que se puede dar muy bien en interiores. Simplemente es necesario asegurarse de que reciba varias horas de luz brillante cada día (aquí tienes algunos consejos sobre cómo cuidar plantas suculentas dentro de casa).

Además, debido a su forma, es perfecta para poner en canastas o macetas colgantes.

Temperatura

Su temperatura ideal se encuentra entre los 10 y los 30ºC, no soporta temperaturas inferiores a 0ºC. 

Si es ubicada en exteriores lo mejor es resguardarla durante el invierno cuando las temperaturas son muy bajas.

Por otra parte, al ser un cactus de jungla, le gusta vivir con cierto grado de humedad. Si vives en un ambiente demasiado seco te recomendamos rociar de vez en cuando con agua el ambiente con un rociador para aportar un poquito de humedad (aquí tienes el rociador que nosotros utilizamos) o usar un humidificador en interiores.

Riego

La frecuencia del riego depende del clima en el que tengamos la planta. Nuestra recomendación es regar abundantemente y hacerlo, únicamente, cuando el sustrato esté totalmente seco.

Te recomendamos que leas nuestro artículo sobre cuándo regar suculentas.

Utilizando el sustrato adecuado no deberías tener problema con el exceso de agua que podría provocar la putrefacción de las raíces.

Sustrato

En su ambiente natural, al crecer en otro árbol u objeto, recibe agua de lluvia que drena rápidamente. Nuestro sustrato, entonces, debe replicar estas condiciones siendo alto en drenaje y aireación. Así nuestra planta estará a gusto.

Para esta especie podemos hacer un sustrato casero mezclando nuestra mezcla habitual para suculentas y sustrato especial para las orquídeas. Muchas orquídeas son epífitas, los sustratos especiales para estas plantas suelen tener trozos grandes de corteza y otros materiales que ayudan al drenaje, la aireación y, a la vez, mantienen la humedad el tiempo suficiente para que la planta se pueda hidratar.

Puedes consultar nuestro artículo sobre cómo hacer un buen sustrato casero para tus suculentas y probar alguna de nuestras recetas para realizar el sustrato ideal. 

Por otra parte, si piensas colgar este cactus ten en cuenta que al crecer pesará más y puede inclinar la maceta o canasta. Para evitar que esto suceda puedes poner lagunas rocas en el fondo de la maceta para aumentar el peso.

Problemas más comunes de la Rhipsalis cereuscula

Algunos de los problemas más comunes que te puedes encontrar al cultivar la Rhipsalis cereuscula son:

  • Cochinilla y otras pestes: la Rhipsalis cereuscula, al igual que otras suculentas, es propenso a la cochinilla algodonosa, pulgón y otras indeseables plagas. 
  • Pudrición: Si el exceso de riego no se trata a tiempo da lugar a hongos pudrición de las raíces. Lo ideal es que nunca se presente esta situación, pero si notas los tallos negros, en especial cerca a la base y zona de las raíces, tendrás que podar tu Rhipsalis para rescatar las partes sanas.
  • Deshidratación: se puede deshidratar por falta de riego y ambientes secos. Lo notarás porque los tallos se pueden ver arrugados y blandos al tacto. Si se deshidrata demasiado verás que el tronco se vuelve leñoso, en ese caso también hay que  y hay que podar el Rhipsalis para rescatar las partes sanas.
  • Quemaduras solares: como mencionamos anteriormente, si se expone a luz solar directa puede sufrir quemaduras que ocasionan manchas amarillas, marrones y blancas. En ese caso hay que reubicar el Rhipsalis en un lugar con luz filtrada.

Cómo reproducir la Rhipsalis cereuscula

La Rhipsalis cereuscula se reproduce fácilmente por esqueje de tallo. Te recomendamos que te prepares con antelación a la reproducción, riega tus plantas un par de días antes de iniciar la propagación para que los esquejes tengan el tiempo suficiente de hidratarse y hacer reservas de agua entre sus tejidos. Así tendrán más energía para una reproducción exitosa. 

Puedes preparar previamente los materiales para realizar el proceso de propagación de la Rhipsalis cereuscula.

Materiales:

Reproducción por esquejes de tallo

Esta especie se reproduce fácilmente por esqueje. Te contamos el paso a paso:

1. Selecciona los esquejes

Elige los tallos que vas a cortar para hacer los esquejes. Te recomendamos elegir tallos sanos, sin manchas y firmes al tacto.

2. Desinfecta tus herramientas

Rocía alcohol sobre tu cutter, cuchillo o tijeras para desinfectarlos y evitar que los esquejes o la planta madre entren en contacto con bacterias.

3. Corta los esquejes

Realiza un corte limpio y, de manera opcional, puedes aplicar canela o azufre en polvo sobre las heridas, tanto de los esquejes como de la planta madre, esto evita los hongos y favorece la cicatrización.

4. Deja cicatrizar

Pon tus esquejes sobre una superficie absorbente, puede ser papel periódico, papel de cocina o sustrato completamente seco. Debes ponerlos en un lugar luminoso, pero sin luz directa y esperar hasta que cicatrice. Dado que el tallo de la Rhipsalis cereuscula es estrecho no tarda demasiado en cicatrizar, le toma alrededor de una semana.

5. Planta los esquejes

Toma una maceta o contenedor con orificios de drenaje, llénala de sustrato y, a continuación, te recomendamos poner una fina capa de grava o acolchado. Luego clava los esquejes cicatrizados en el sustrato sin hundirlos demasiado porque puede dar lugar a pudrición.

6. Cuida tus nuevos Rhipsalis

Inicia con riegos leves y ve aumentándolos poco a poco. En algunas semanas brotarán raíces de los esquejes y serán entonces plantas independientes. 

Esperamos que te haya gustado este artículo, que te sea útil para cuidar tu Rhipsalis cereuscula y que te animes a reproducirlo. No olvides dejarnos un comentario contándonos tu experiencia con esta especie y si te te gustaría conocer características y cuidados de otras especies suculentas.

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Cómo reproducir Rhipsalis cereuscula
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